LA LLAVE
09 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EL COCHE es el rey de la calle. Hileras de vehículos estacionados a uno y otro lado; y por el centro, más automóviles en marcha. Las entradas a las poblaciones son cada vez más lentas porque los atascos lo exigen. A medida que el parque móvil crece, a un ritmo mucho más lento se van habilitando zonas peatonales, dicen que humanizando las ciudades (Humanizar: hacer a alguien o a algo humano, familiar y afable). Mentira. Esos trastos de cuatro ruedas dominan el paisaje. Hay quien apuesta porque se habiliten ya urinarios para ir a ellos con el coche puesto, al estilo de esas hamburgueserías americanas que te sirven sin dejar el asiento del conductor. En esos oasis que llaman calles peatonales los niños juegan, la gente conversa... hay vida. En las otras, los viandantes se tropiezan, se molestan con los que hablan cortando la acera... hay estrés. Me pregunto quién de ambos compra más a gusto.