Reportaje | Día contra la violencia sexista Oenegés, concellos y comunidades educativas de la comarca demandaron el fin del maltrato a través de actos reivindicativos, exposiciones y lectura de manifiestos
25 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.A través de un sinfín de actos simbólicos y reivindicativos, los barbanzanos alzaron la voz ayer, día internacional de la no violencia contra las mujeres, para pedir el fin de los malos tratos. En la organización de las actividades participaron comunidades educativas, concellos y oenegés de la comarca. Los más pequeños de la villa pobrense se lo pasaron pipa participando en el programa Xogando para a igualdade, promovido por el gobierno local y que se celebró en el polideportivo Venecia. Además de divertirse con talleres de pintura y confección de carteles, los críos reflexionaron sobre la violencia sexista. Muy concienciados están también los estudiantes del Número Uno de Ribeira, que dieron ayer el pistoletazo de salida a un nutrido calendario de actos que desarrollarán durante la próxima semana. Las primeras actividades fueron la lectura de un manifiesto en el patio y la proyección del filme Te doy mis ojos. Las bajas temperaturas fueron el principal escollo con el que se encontraron los integrantes de la Cruz Vermella de Boiro, que montaron en la plaza del Concello una serie de juegos con el fin de divertir y concienciar a los chiquillos boirenses. La agente de igualdad Ana Villanueva impartió en el término sonense dos charlas sobre el problema de los malos tratos, una en la casa de la cultura y la otra en el Instituto Fraga de Novio, a la que asistieron 70 alumnos de primero de bachillerato. Estas actividades las organizó la edila de Servizos Sociais, María Xosé Vázquez. Los actos contra la violencia sexista también se dejaron ver en la villa noiesa. La concejala de Muller, Mónica González, dio a conocer ayer, en el Instituto Virxe do Mar, el primer Plan de Igualdade de Oportunidades das Mulleres de Noia, que ha sido elaborado por Silvia Blanco Nieto. De este trabajo, al que la autora dedicó un año, han sido editados 1.500 ejemplares. La edila abogó por hacer un esfuerzo mayor en la educación de los niños para corregir las desigualdades entre sexos, e invitó a las féminas de la localidad a hacer uso del Centro de Información á Muller.