Análisis | Las claves del proceso A los profesionales les resulta difícil comprender que, según establece el nuevo sistema europeo, vayan a concederse ayudas por los cultivos declarados entre el 2000 y el 2002
04 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.No resulta fácil explicar a quienes llevan toda la vida trabajando en el campo y sobreviviendo gracias a su enorme dedicación y trabajo, sin apenas subvenciones, como a partir de ahora van a poder cobrarlas casi sin hacer nada. La reforma de la Política Agraria Común (PAC) ha tirado por el camino marcado por los estados más ricos y, con el argumento de poder mantener las ayudas hasta el 2013, ha decidido desvincular las ayudas de la producción. Más claro, aunque se siembren 200 hectáreas de cereal el año que viene, se cobrará por el declarado de media en el 2000, 2001 y 2002. Bueno el 75% de esta cantidad se cobrará aunque no se siembre absolutamente nada. En principio tampoco parece demasiado justo. Aquí como siempre, pasa como con todo, se llega tarde. Los años tomados como referencia pillan a los titulares en pleno período de crecimiento. En Mazaricos, el más ganadero de los municipios de la zona y de los primeros de Galicia, apenas se sembraba cereal en el 2000, el 40% de lo que se cultiva en la actualidad. Lo mismo sucede con el sacrificio de bovinos o con el engorde de terneros. Nadie pedía estas ayudas porque simplemente nadie les dijo ni siquiera que existían. Eso sí, las tres últimas campañas que ya no sirven para nada a la hora de realizar el computo, se disparó el numero de solicitudes de estas primas europeas. Mención aparte merecen los cazaprimas, personas con distintas actividades que ni siquiera pertenecen al régimen agrario, pero que se aprovechan de las cuantiosas subvenciones concedidas en los últimos años. Nadie en el sector piensa que la reforma se ponga en marcha pagando por no producir. Los macroeconomistas de la UE lo tienen bien estudiado y al igual que otras medidas consideradas en su día imposibles por los ganaderos va a implantarse.