LA LLAVE
02 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.AYER, EN plena curva, a la altura de A Mercé, un pino permanecía caído sobre la vía autonómica (antes rápida, para que me entiendan) cortando un carril. No ocurrió nada grave porque los conductores alertaron al 112 y, a golpe de destellos, se fueron avisando de la incidencia. Hace tiempo que la vegetación que crece en los taludes de esta carretera constituyen otra amenaza para el tráfico, porque se han desarrollado sobre un terreno que le impide profundizar sus raíces, lo que hace vulnerable a la planta en caso de fuertes vientos, como los de estos días. Luego están aquellos árboles dañados por el fuego y que, a medio plazo, acabarán pudriéndose y cayendo sobre la calzada. No entiendo cómo es posible que los entornos de las autopistas y de las autovías estén siempre libres de maleza, mientras en este caso se resuelve el asunto rociando un líquido contra las hierbas menos peligrosas.