Los inquilinos de pisos de la calle Cordieiro temen infectarse con las agujas de jeringas La policía dice que acude asiduamente al inmueble y que impuso muchas sanciones
06 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?os residentes en las viviendas próximas a la comisaría de Ribeira llevan años observando como diariamente se produce una entrada casi continua de toxicómanos a una casa de la calle Cordieiro, presumiblemente para inyectarse de droga, y en la que también se trafica con estupefacientes. Estos vecinos reclaman a las autoridades que procedan al cierre, sellado o derribo del inmueble para que no se repitan esas escenas y se acabe con el problema. Los denunciantes señalan que la presencia de los drogadictos no es lo que suscita su malestar, pues hasta la fecha no les han asaltado ni les han robado. Sin embargo, creen que ese espacio se ha convertido en un foco insalubre, con numerosas jeringuillas y sus correspondientes agujas tiradas en el interior, con las que pueden pincharse tanto sus hijos como ellos mismos de forma involuntaria y sufrir infecciones. Alguno teme que, pese al comportamiento pacífico, algún día puedan atacarles para conseguir dinero con el que pagarse su dosis de droga. Del mismo modo, hay residentes que aseguran haber visto como algunos drogadictos se pinchaban en la plaza que hay enfrente de la casa en ruinas. Añadieron que los toxicómanos dejaron las jeringuillas tiradas, con el consiguiente peligro de pincharse para las personas que pasan por esa zona. Temporada inactiva Varias fuentes consultadas indicaron que los drogadictos estuvieron una temporada sin acudir debido a que se procedió al cierre del inmueble con cemento, así como cuando se registró un incendio que provocó el derribo del tejado. Sin embargo, en la actualidad se vuelve a producir un constante goteo de entradas a través de un agujero que hay en la puerta principal. Como medida provisional, aconsejan que se cierre para que lo usuarios no tengan ninguna posibilidad de acceder y desaparezca el riesgo para la salud de los vecinos. Fuentes de la policía nacional indicaron que acuden con asiduidad a ese lugar desde hace mucho tiempo, como sucede en otras zonas de la ciudad de Ribeira, como en el Malecón o el parque periurbano de San Roque, y que intervinieron a estas personas la dosis que pretendían inyectarse, e incluso se les abrieron numerosos expedientes con una proposición de sanción. Respecto a los camellos , indicaron que ya fueron detenidos bastantes, y puestos a disposición judicial. Pero aclaran que no suelen ingresar en prisión debido a que las dosis que habitualmente se les incautan son escasas.