LA LLAVE
20 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.SABÍAMOS POR estas tierras que la autovía de Barbanza difícilmente estaría finalizada en el 2007, como anunció el anterior Gobierno de la Xunta, pero calculábamos que este dato tan optimista era el anuncio de que en el 2008 pasaría a la historia la triste vía no rápida. Que nos vengan ahora con el 2009 suena a pitorreo después de que el asunto fuera estrella en los mítines de la campaña electoral. Estamos hartos de que los plazos que se fijan para las obras viarias de esta comarca tengan esa elasticidad que tienden a prolongar, en lugar de a encoger, la espera. Puede que en la Xunta no hayan leído el cartel amarillo fosforito que acaba de pagar de su bolsillo: «En 5 años 33 muertes. Extreme la precaución». Me niego a ejercer de agorero y hacer la media aritmética de las víctimas del retraso, simplemente sean consecuentes: Extremen la gestión.