Otoño caliente

| MONCHO ARES |

BARBANZA

DISCULPEN SI les chafo la playa con el titular que evoca el fin de un verano que acaba de empezar, pero es que antes de sacar el bañador del armario quiero hablar de previsiones, y estas apuntan a un otoño caliente, desde el punto de vista político, que traerá una nueva Xunta (como en esto todo es posible, y recuerden la Comunidad de Madrid, añado lo siguiente: sea del color que sea) que probablemente repercutirá en los concellos, para bien o para mal. Una comisión de barbanzanos deberíamos acudir al pazo do Hórreo para, una vez elegido el presidente, entregar al mandatario la lista de exigencias, para que de la primera reunión del Consello saliera un compromiso con este territorio que clama desde siempre por unas comunicaciones decentes, o, como mínimo, un trato igualitario. Cuando medie agosto volveré a mirar por esta ventana el pulso de una zona que sobrevive a ciertos olvidos.