Los doce bateeiros implicados en los disturbios de Ferrazo evitan la cárcel

La Voz LA VOZ | VILAGARCÍA

BARBANZA

?xultantes de alegría salieron ayer del Juzgado de lo Penal número tres de Pontevedra los doce bateeiros implicados en los disturbios ocurridos en Vilagarcía en el 2000, en el marco de una protesta contra los depósitos de Ferrazo. La alegría de los imputados no era gratuita ya que, aunque la petición inicial del fiscal implicaba el paso por la cárcel de todos y cada auno de ellos, un acuerdo previo a la vista logró que ni siquiera tuviera que celebrarse el juicio. Las negociaciones del Ministerio Fiscal y la defensa redujeron las condenas a multas que no sobrepasan en ningún caso los 600 euros por un delito de desorden público y otro de atentado. A las diez de la mañana, la docena de bateeiros que fueran detenidos aquel 18 de enero del 2000 comenzaron a poblar los pasillos de los juzgados. Aunque ya se rumoreaba que la defensa -cuatro letrados fueron los encargados de defender a los bateeiros- había llegado a un acuerdo con la Fiscalía, lo cierto es que el nerviosismo marcó los instantes previos al juicio. Veinte minutos después, las caras se habían relajado completamente tras conocer que once de los imputados tendrán que pagar 580 euros multa cada uno y uno de ellos solamente tendrá que satisfacer 210 euros. Unas penas considerablemente reducidas si se tiene en cuenta que la petición inicial ascendía a condenas de tres, cuatro y cinco años y medio de prisión. Reducción Instantes después de salir de la sala, los letrados que llevaban la defensa de los bateeiros fueron claros al explicar los motivos de la drástica reducción de las penas. Sin duda, uno de los atenuantes principales fue el hecho de que ya se hubiese satisfecho una indemnización de unos 16.000 euros al Concello de Vilagarcía por los destrozos en el mobiliario durante los disturbios. También ayudó que el juicio se hubiese retrasado cinco años desde que sucedieron los hechos. Aunque los letrados no se postularon ayer sobre ello, hay otro hecho que aligeró notablemente la labor de la defensa. Hace meses, el Concello de Vilagarcía decidió retirar la acusación particular que mantenía sobre estos bateeiros, quedando, por tanto, sólo pendiente de resolver la acusación del Ministerio Fiscal. Con estos mimbres, sin duda resultó más fácil que las partes pudiesen negociar y alcanzar el acuerdo que se firmó ayer.