Playas apolíticas

| MONCHO ARES |

BARBANZA

NO TIENE disculpa alguna que la Administración reparta fondos y ayudas en función del color político del beneficiario, pero lo que sólo merece una reprobación sin paliativos es que ese criterio absurdo, injusto y partidista se dé en algo tan esencial como es el reparto de fondos para dotar de socorristas a las playas. Por más que intento buscar una forma de explicarlo no soy capaz, porque sólo el hecho de apuntar que todos somos usuarios, activos o potenciales, de los arenales me sonroja, y no por las quemaduras solares, sino porque incluso un paraje nudista, de izquierdas o de derechas, merece una mínima atención porque lo que están en juego no son ni los votos ni los gobiernos, sino las vidas de las personas. Con la seguridad no se bromea y quien lo hace demuestra que carece de vocación de servicio a la sociedad. Y es que ni siquiera se tiene en cuenta la peligrosidad. ¡De pena!.