LA LLAVE
23 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ESTA SEMANA han confluido muchos actos relacionados con los libros, esos objetos que adornan las estanterías de las salas y que, a veces, regalan los periódicos o los venden a precios de saldo y que irremediablemente acaban cumpliendo más la función decorativa que señalaba al principio que formando a la persona. Qué curioso es este territorio. Lo apuntaban anteayer en la presentación del libro de Farruco. Aquí surgen creadores literarios por todos los lados, como queriendo nadar contracorriente, y hasta hay una editorial, Toxosoutos, especialmente sensibilizada en publicar obras de gente de aquí. Como viene al caso, parecen quijotes luchando contra molinos de viento, hoy que la mayor parte del público está más interesado en conocer las interioridades de Salsa rosa que del libro de la estantería. La batalla sigue a un ritmo de no menos de una presentación al mes, con Barbantia de abanderada.