LA LLAVE
13 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.SOMOS INCAPACES de pensar en turismo sin que nos obnubile la imagen de sol y playa. Eso hace que nos olvidemos de los montes, de la sierra de Barbanza, para más detalle, donde se esconde una riqueza natural y patrimonial todavía sin explotar. Creía que los incendios habían acabado con todo el atractivo del entorno del Castrelo de Vitres. Me dispuse a comprobarlo. Subí a la cima y allí estaba todo como lo recordaba; bueno, todo todo no estaba, porque eché de menos las cazoletas que había en las piedras del castrelo. Da la impresión de que se las han llevado. Puede que sirvan de adorno de la finca de algún energúmeno saqueador. Menos mal que aún queda mucho allá arriba. Como nos descuidemos unos años más posiblemente perdamos otros vestigios que están indefensos en parajes solitarios. Pero el río, las piscinas, las cabras y el misterio de Vitres perdurarán a ladrones e incompetentes.