LA LLAVE
05 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.ME SORPRENDE la poca sensibilidad que tienen algunos ayuntamientos, por no decir todos, que son capaces de hacer un extraordinario esfuerzo para construir paseos marítimos o plazas públicas, y luego los dejan de la mano de Dios, convirtiéndose en expositores del abandono. Estos espacios se hacen para asueto de los ciudadanos, para que disfruten del ocio, del paseo... y la gente se encuentra con basura por el suelo, farolas rotas, los bancos de madera destrozados y un sinfín de averías que sólo distorsionan la tranquilidad de la gente. Sería injusto si sólo culpara a las instituciones del mal aspecto que, por lo general, ofrecen estos lugares, porque se da la circunstancia de que, en buena parte de los casos, desperfectos y desechos son obra de la mano humana. Puede que con sanciones ejemplares y más atención se lograra mejorar la imagen de las zonas más concurridas de los municipios.