Crisis, ¿qué crisis?

| MONCHO ARES |

BARBANZA

ESPERO QUE Supertramp, aquel inolvidable grupo que alegraba las ondas hercianas y las discotecas en los setenta, no me denuncie por plagio, porque el enunciado de hoy no es original, es la traducción del elepé que sacó en 1975: Crisis, what crisis? . Lo hago para tranquilizar, porque la construcción no está en crisis, muy al contrario. Una de las acepciones de la palabra crisis es escasez, carestía. He ahí la clave: el receso en el auge que se aprecia en algunos municipios (fíjense que se habla de auge, es decir, que sigue creciendo, pero a menos ritmo) es por obra y gracia de los gobiernos de turno, porque no habilitan más terreno urbanizable (porque no pueden, no quieren o no saben) o, simplemente, porque están en proceso de crearlo. Si se está produciendo el desembarco de empresas foráneas, será por algo. No se apuren ni preocupen, que salvo debacle, el sector tiene claro el futuro inmediato.