El suelo industrial está agotado, pero queda un 35% sin edificar

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. Blanco RIBEIRA

BARBANZA

S. BALVÍS

De los 250.000 metros cuadrados que tiene el polígono de Boiro, 150.000 están vacíos Empresarios y políticos abogan por establecer un plazo para la ocupación de los solares

09 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?rupos políticos y entidades empresariales de Barbanza alzan a menudo la voz para solicitar la ampliación de los polígonos industriales existentes y la construcción de recintos nuevos. Y lo cierto es que, a día de hoy, el suelo apto para la implantación de factorías está agotado. Lo paradójico es que un 35% de las parcelas llevan años esperando a que sus propietarios se decidan a edificar. Algunos empresarios consideran que el interés por especular con el terreno industrial es el causante de esta situación, mientras que para otros, el problema es que, en algunos casos, los industriales se ven obligados a recurrir a créditos para adquirir la parcela, y luego no pueden asumir los gastos que genera la construcción de la nave. Pero lo cierto es que, mientras muchas firmas optan por instalarse en otros puntos de Galicia debido a la falta de suelo en Barbanza, hay polígonos que ofrecen un aspecto casi desértico. El caso más sangrante es el de Boiro. El recinto de Espiñeira dispone de unos 250.000 metros cuadrados, distribuidos en medio centenar de parcelas. A día de hoy hay una docena de naves construidas, lo que supone el 30% del suelo existente. Para el responsable de la entidad encargada de la gestión del parque, José Manuel Abelleira, es una pena que tengan que costearse las obras de ampliación del polígono cuando hay unos 150.000 metros cuadrados de terreno vacíos. Esta opinión es compartida por el ejecutivo boirense, que incluso ha hecho un llamamiento a los propietarios de estas parcelas para que inicien cuanto antes la instalación de sus naves o cedan los solares para que otros empresarios puedan construir. El gobierno local incluso baraja la posibilidad de modificar el reglamento de funcionamiento del parque para establecer un plazo máximo para la ocupación de las fincas. Pero el problema radica, según José Manuel Abelleira, en determinar los motivos por los que algunas parcelas permanecen vacías: «Obrigar ás empresas a construír é moi complicado, xa que non se pode saber quen adquiriu un solar coa intención de especular e quen está esperando a ter diñeiro para instalar a súa nave». En el polígono industrial noiés ocurre algo parecido. El recinto dispone de 74.800 metros cuadrados, pero la veintena de empresas que se han instalado apenas ocupan un 70%. Eso sí, todos los solares tienen propietario. También está agotado desde hace tiempo el suelo industrial del municipio pobrense, y el Concello lleva años luchando por conseguir los permisos necesarios para construir un nuevo recinto o ampliar el existente. Pese a ello, hay unos 17.000 metros cuadrados, divididos en una veintena de parcelas, en los que no se ha colocado un solo ladrillo. De los polígonos existentes en la actualidad, sólo el ribeirense de Xarás está ocupado al cien por cien. En los cien mil metros cuadrados que tiene este recinto, hace ya un lustro que apenas cabe un alfiler. De hecho, algunas firmas cuyas principales factorías están en la capital barbanzana han tenido que buscar terrenos en otros municipios para ubicar sus nuevas naves. Mientras, en otras zonas la ocupación total sigue siendo un reto que no se logra ni siquiera adoptando medidas para ayudar a los empresarios. En Boiro existe una bonificación sobre el impuesto de construcción, y una de las cuestiones que se prima es que se edifique en el menor tiempo posible. Según informaron los servicios técnicos del Ayuntamiento, a día de hoy ninguna firma se ha interesado por cobrar esta subvención, pese a que en algunos casos puede superar los seis mil euros. Al tiempo que la maleza invade numerosas fincas calificadas como suelo industrial, algunas firmas se ven obligadas a apuntarse en una lista de espera para aspirar a conseguir un terreno cuando salgan adelante los proyectos de ampliación de parques empresariales que están en marcha.