LA LLAVE
07 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.EN LA llamada sociedad del bienestar, hay personas, como Ramona C.?T., a las que no les basta con soportar el dolor diario, sobrevivir al ritmo de un sinfín de medicinas y seguir la vida del hogar descansando en la impotencia de la incapacidad, para que la Administración les reconozca su incapacidad. Hay gente que hace tiempo que es pensionista por una dolencia absoluta permanente, que le imposibilita para hacer el mínimo esfuerzo, y se emplea incluso mejor que muchos sanos. En la misma sociedad del bienestar, los ganaderos de Mazaricos ven amenazadas subvenciones de la Unión Europea porque en su municipio Internet es un servicio al alcance de unos pocos, o prácticamente de ninguno si exigimos unas mínimas condiciones. Coincide todo esto cuando tratan de convencernos que estamos en Europa. Geográficamente sí, en bienestar social, seguro que no.