?l sector de la construcción es uno de los más afectados por la siniestralidad laboral, ya que el colectivo copa la mitad de los accidentes de carácter grave que se producen al año. Este problema fue analizado ayer en el marco de una mesa redonda celebrada con motivo de la feria Preventiva. En el debate participaron el arquitecto técnico del CECB, Xosé Luis Pérez Rivas; un representante de las mutuas de trabajo de Galicia, José Antonio Vieitez Valiña; el integrante del Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia Carlos Henrique Fernández Coto; y el jefe de la sección de seguridad en la construcción de la Xunta, Francisco Nores Quesada. La mayoría de los ponentes coincidieron en señalar que para llevar a cabo una prevención adecuada en una obra es necesario apostar por tres factores: formación, información y sensibilización. Los expertos explicaron que lo habitual en el área barbanzana es la existencia de compañías pequeñas en las que, además del empresario, sólo haya uno o dos operarios. «Tiene que ser el industrial el que dé el primer paso y sea un ejemplo para sus trabajadores. Si él icumple las medidas de seguridad, ¿cómo se las va a exigir a sus empleados?», comentó Vieitez Valiña. Costes El factor económico también fue abordado por los conferenciantes que expresaron opiniones contrapuestas. Pérez Rivas dijo que si los constructores hacen una fuerte inversión en medidas de seguridad, luego tienen que recortar el presupuesto en otros ámbitos técnicos de la obra. «A falla de hábito dos operarios cos novos equipos produce unha baixada da rendabilidade, e iso supón a perda de cartos», comentó el arquitecto técnico del CECB. Para Nores Quesada, es muy importante que se haga un uso correcto de los recursos de protección ya que, «si se gasta el dinero en prevención y luego no se gestiona bien, al final no hay prevención y se acaba tirando el dinero». Además, los especialistas incidieron en la necesidad de que haya en la construcción un persona encargada de la coordinación en materia de salud y seguridad, ya que es muy habitual que en una misma actuación confluyan varias empresas diferentes. La concienciación de los propios industriales y operarios es, a tenor de los ponentes, el único camino efectivo para poner fin al problema de la siniestralidad laboral.