Crónica | Vivir lejos de las tecnologías Las campañas que promueven el uso de la Red de redes y de las líneas de alta velocidad contrastan con la situación de incomunicación que padecen muchos barbanzanos
18 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Los odio, les juro que aborrezco hasta extremos insospechados todos los anuncios que tengan relación con Internet. No saben la cara de idiota que le queda a uno cuando ve que la mayoría de la población tiene acceso a estos servicios de información de los que uno no puede disfrutar por el único motivo de vivir donde vive. Que no me cuenten esas milongas de la aldea global, ni me vengan con la figura del paisano con la boina delante de la pantalla y con el ratón en la mano. A estas alturas ya no me lo creo. Ya va para quince años que se colocaron en la comarca los primeros teléfonos TRAC y, desde entonces, la evolución experimentada por estas tecnologías ha sido espectacular. Paradójicamente, nada se ha hecho para actualizar estos aparatos de acceso celular y dotar a sus titulares de los mismos servicios de los que dispone cualquier otro usuario. Además de impedir el acceso a Internet, tampoco permiten la instalación de un contestador en línea, ni el servicio de identificación de llamada. Y por si esto fuera poco, se averían constantemente, la comunicación es mala y, si hay mal tiempo, todavía peor. Están enganchados a la corriente eléctrica y si ésta falla, a pesar de contar con un pequeño acumulador, dejan de funcionar. En mayo del 2001, Telefónica presentó un plan para sustituir las 83.000 unidades de teléfonos rurales existentes en Galicia. Casi cuatro años después, la mayor parte de estos terminales siguen funcionando, por decir algo. Es cierto que en algunos núcleos sí han procedido a realizar los cambios, pero la mayoría están como estaban, y no se sabe hasta cuándo. En el servicio de atención al cliente de Telefónica insisten en que no se puede pedir una línea nueva, sino simplemente esperar hasta que la empresa lo comunique por escrito. Dicen que cuentan con un plan de trabajo, pero es imposible hablar con el departamento encargado, y todavía tienen la desfachatez de pedirnos paciencia. Si será por paciencia. Hace tres años que distintas asociaciones de Mazaricos suscribieron una petición conjunta a Telefónica interesando la instalación de aparatos que permitiesen el acceso a la Red. El Ministerio de Industria puso en funcionamiento la campaña Todos.es, todos en Internet. Ábrete al mundo , con el fin de promover el acceso a la Red. El mensaje que utilizan en todo el material promocional es: « Estés donde estés, Internet te acerca a la gente como si estuviera a tu lado, te descubre lugares que nunca imaginaste, te enseña, te divierte, te sorprende cada día» . Vaya, como si no lo supiésemos, lo que pasa es que no podemos. ¿Cómo y a quién tenemos que decírselo? Cuando veo en televisión dos chicos pidiendo a sus padres una línea ADSL para que los ayude a estudiar, ya no una conexión normal, sino una de alta capacidad, o cuando me hablan de algo que comienza por www me cabreo, y perdonen la expresión, pero es que me da la impresión de que seguimos viviendo en la periferia, en un curruncho del mapa. Dejados de la mano de Dios y lejos, para bien o para mal, de casi todo.