LA LLAVE
12 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.DA LA impresión de que Ramón Sampedro sigue moviendo los hilos de su lucha desde el más allá. Transcurridos siete años, lo que significa que el delito prescribió hace dos, y no ahora, como pretenden dar a entender para justificar la confesión de Ramona Maneiro en uno de los programas englobados en el saco de la telebasura, la reivindicación pro eutanasia sigue en boga. A lo largo de todo este tiempo, un grupo de personas, amigos del tetrapléjico y miembros de organizaciones a favor de una muerte digna, mantuvieron viva la llama del célebre sonense. Pero fue Amenábar, con su película, el que trajo la causa a la actualidad. Primero, haciendo un buen trabajo, reconocido allá por donde va; y segundo, porque quienes vieron en el filme el matiz político contribuyeron a llevar el debate a los foros de decisión. Lo que ya no me encaja es que Ramora confirmara ahora lo que ya se sabía.