«Hay muchas barreras que tendrían que eliminarse»

A. Hevia CORRESPONSAL | RIANXO

BARBANZA

Entrevista | José Manuel de la Iglesia Martínez Lleva postrado en una silla de ruedas desde que nació debido al mal denominado espina bífida y a diario tiene que salvar numerosos obstáculos

10 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Natural de Palmeira, a sus 32 años José Manuel de la Iglesia tiene que vencer a diario múltiples barreras arquitectónicas, algunas aún existentes en edificios públicos. -Estoy en silla de ruedas desde que nací por una enfermedad congénita, el mal de la espina bífida. -¿Ha tenido dificultades para relacionarse? -No, para nada. Siempre he tenido amigos. Ahora me encuentro estudiando en Salamanca y, aunque tengo poco tiempo, no he tenido problemas para conocer gente nueva. Siempre me he sentido integrado. -¿Qué está estudiando? -Asisto a un cursillo de artesanía en un colegio gratuito para personas con discapacidad, con prácticas remuneradas en algunas empresas. También me dedico a la informática. -¿Estar en una silla de ruedas le impide lograr sus propósitos? -No se pueden hacer algún tipo de cosas, pero siempre se busca una solución alternativa para superarlo. -¿Encuentra muchos obstáculos? -Aún hay muchas barreras que tendrían que eliminarse. Yo a diario me las encuentro a cada metro, en los bordillos de las aceras, y también en bancos y locales comerciales. Hace unos años, por encargo de la asociación Ambar, hice un estudio sobre los edificios públicos en el casco urbano de Ribeira y encontré que el 64% de ellos tenían obstáculos que me impedían entrar. -No. Los empresarios son más remisos a la hora de contratar a una persona con minusvalía. -No me gusta pedir favores, a menos que sea necesario. Prefiero buscar otra salida.