Llegó a un acuerdo con el vecino que se negaba a vender, por lo que no habrá expropiación La construcción del nuevo vial se iniciará en enero y tendrá un coste de 90.000 euros
30 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Después de más de seis meses de negociaciones, el Concello boirense ha conseguido llegar a un acuerdo con el propietario de cuatro fincas afectadas por la futura variante de Mieites que se negaba a venderlas. Está previsto que ambas partes firmen hoy el convenio, un trámite que evitará que la Diputación coruñesa tenga que recurrir a la expropiación forzosa de los terrenos. Con la rúbrica de este acuerdo, el Ayuntamiento se hará con todo el espacio necesario para construir el tramo que permitirá desviar el trazado de la carretera Boiro-Noia del núcleo de Mieites y mejorará notablemente la seguridad vial en la zona. Anteriormente, el ejecutivo local había llegado a acuerdos con los otros 72 propietarios afectados. En la negociación con el último intervinieron el alcalde, Xosé Deira, y los concejales Juan Jesús Ares y Manuel Velo. Ante la negativa inicial del vecino, el Concello incluso había dado los primeros pasos para que la Diputación expropiara las cuatro fincas, de 781, 259, 185 y 13 metros cuadrados, respectivamente. La consecución de estos terrenos permitirá a la Diputación coruñesa reanudar de forma inminente las obras de mejora de la carretera Boiro-Noia, que llevan paralizadas desde el mes de junio. De hecho, el pleno del ente provincial dio hace unos días el visto bueno al proyecto para la construcción de la variante de Mieites, cuyo presupuesto se sitúa en torno a los 90.000 euros. Está previsto que la ejecución de estos trabajo se inicie en enero, tras las fiestas. Cuando se construya este vial sólo quedará pendiente la mejora del tramo de la carretera en la que se produjeron los desprendimientos de piedras. La Diputación ha encargado a una empresa la elaboración de un proyecto para evitar que se repitan los derrumbes.