LA LLAVE
18 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.AUNQUE RIBEIRA y Boiro están entre los municipios gallegos con la población más joven, la tónica general es que haya más defunciones que nacimientos y que la población mayor de 65 años supere a la infantil. Hay que reconocer que no se favorecen las circunstancias para que las parejas decidan tener hijos. Las más perjudicadas son las madres porque, hoy en día, un embarazo continúa siendo un obstáculo para la renovación de un contrato laboral y para la contratación. En una comarca con escasas alternativas laborales y sueldos bajos, una mujer no puede permitirse el lujo de dejar de trabajar un o dos años para cuidar a su hijo. Si lo hace corre el riesgo de perder el tren del empleo. Los trabajos a media jornada están al alcance de pocos. Por si fuese poco, faltan guarderías y no siempre es posible echar mano de los abuelos. Con este panorama sólo queda buscar soluciones realistas.