La ceremonia incluyó un reparto de condecoraciones y de trofeos de un circuito de fútbol

La Voz

BARBANZA

10 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Previamente al homenaje a los caídos, el comandante, Ramón Río Iglesias, con la ayuda del alcalde de Ribeira, José Luis Torres; y de la presidenta de la Coral Polifónica de Noia, María del Carmen Barreiro, impuso una serie de medallas. Las solapas de las chaquetas de dos suboficiales del EVA-10, cuyos nombres se obvian por motivos de seguridad, se ganaron sendas condecoraciones de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. Un sargento y un cabo primero conquistaron las cruces al mérito aeronáutico y otros dos miembros obtuvieron una mención honorífica. Además de los laureles anotados a nivel militar, ayer también tuvieron su minuto de gloria los amantes del deporte, puesto que el acuartelamiento noiés quiso premiar a los más destacados exponentes de un campeonato de fútbol sala. En esta segunda ronda de aplausos, les tocó el papel de transmisores de trofeos a los alcaldes de Boiro y Noia, Xosé Deira y Antonio Pérez; y al capitán de la Guardia Civil noiesa, José María Eceiza. El galardón al máximo goleador recayó en un soldado del EVA-10, y el de portero menos batido, en el guardameta del equipo del Ayuntamiento de Lousame, que fue además el plantel que quedó campeón. A Lousame fueron a parar tres obsequios, lo que obligó al alcalde, Santiago Freire, a salir tres veces a escena.