Los arrastreros culpan al sector del cerco de incumplir los topes impuestos por la Xunta La situación puede provocar la ruptura de conversaciones entre los armadores de ambos sectores
05 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Los representantes del sector del arrastre de Galicia en las negociaciones que vienen manteniendo con el colectivo del cerco, han mostrado su malestar por el exceso de capturas de jurel que se está produciendo por parte de este sector en las últimas semanas. El precio del chicharro descendió considerablemente debido al aumento de pescado en las rulas. Esta situación puede provocar que ambos sectores rompan definitivamente las reuniones que venían manteniendo para llegar a un acuerdo de límites de capturas. El portavoz de los armadores de Portosín, Gonzalo Pérez, destacó que el enfado de sus compañeros estaba más que justificado. El empresario sonense comentó que en la actualidad hay embarcaciones que efectivamente cogen más pescado del permitido, lo que provoca el descenso de las cotizaciones del jurel. Gonzalo Pérez insistió en que sería una verdadera pena que después de lo que llevan luchado para conseguir que exista un entendimiento entre ambas flotas, éste se rompa debido a la irresponsabilidad de algunos armadores. La situación, según el representante de los armadores sonenses, ha cambiado sustancialmente. Gonzalo Pérez explica que ahora son ellos los que están fallando: «Levabamos moito tempo intentando chegar a acordos co arrastre, e cando conseguimos sentarnos nunha mesa a falar, resulta que somos nós os que fallamos por culpa de catro señores que hai en cada porto que collen máis peixe do permitido. Temos que volver a ser o sector unido e forte para defender os nosos dereitos, senón, todos o imos a pasar bastante mal». En la actualidad, la situación no es nada fácil. Ante la caída de los precios y el encarecimiento del combustible, salir a pescar se estás convirtiendo en una auténtica odisea, según Gonzalo Pérez, ya que la rentabilidad es más bien escasa. Responsabilidad Hace varias semanas, la caja de jurel se pagaba sobre los veinticinco euros. En los últimos días, está entre los seis y los ocho euros. Incluso, ayer, en algún puerto no superó los tres euros. El armador sonense hizo un llamamiento a la responsabilidad para que la situación vuelva a la normalidad y cada embarcación que capture sólo lo permitido. Para Gonzalo Pérez, los topes que ha impuesto el sector del arrastre, de forma voluntaria, están dando un gran resultado, por lo que no quieren que la unión se rompa y están interesados en mantener unas cuotas pero siempre y cuando sean cumplidas por todos.