LA LLAVE
25 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ME PARECE desproporcionado que pidan penas de prisión a personas por haber participado en un encierro cuando consideraban que, con su actitud, defendían los intereses generales. Me refiero a muchos de los que, el próximo jueves, tendrán que sentarse en el banquillo de los acusados por los incidentes que se produjeron en la casa consistorial vilagarciana hace más de cuatro años, contra los depósitos de Ferrazo. La protesta de la mayoría no dejó de ser pacífica, pues solamente se opusieron a abandonar el inmueble, y fueron desalojados en volandas. Si mediase violencia, no entiendo las sonrisas de los policías y de los manifestantes, que se pueden ver en las fotos de los periódicos, cuando éstos eran llevados en brazos por aquellos. Lo peor es que la sociedad suele asimilar prisión con delincuencia, y éste no es el caso. La mejor forma de curar las heridas es dejarlas cicatrizar, sin levantar las postillas.