Reportaje | Nuevas tecnologías Las salas de lectura de la comarca eran antes simples locales de estudio o consulta; ahora los usuarios pueden conectarse a Internet, bajar archivos o escuchar música
22 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Durante el verano, las bibliotecas de la comarca se llenan de estudiantes. La selectividad, las oposiciones y la universidad son los motivos que llevan a los usuarios a acudir. El resto del año, las caras de los que van a estas instalaciones son siempre las mismas. Las salas de lectura, esos sitios recónditos donde se guarda todo el saber del mundo, están cambiando. Ya no sólo almacenan libros, sino también ordenadores. Estas dependencias se han subido al carro de las nuevas tecnologías. La Xunta, mediante el programa Internet en las Bibliotecas, ha hecho posible que no sólo se puedan leer libros en soporte físico, sino también virtualmente. Ribeira, desde hace aproximadamente cinco meses, ya tiene Internet. Al igual que ocurre en otros municipios de Barbanza. Tres ordenadores son los que se pueden utilizar en Ribeira; en Noia, cinco; en A Pobra y Porto do Son, dos. Boiro todavía no cuenta con este servicio, como tampoco Outes, Lousame, Muros y Carnota. Las bibliotecas de estos municipios están pendientes de la instalación de ordenadores. En Mazaricos, los aparatos están ubicados en el aula de informática de la Diputación. El tiempo estimado de uso de los internautas es de una hora. Según cuenta María Elena Prada, bibliotecaria de Ribeira el margen siempre es un poco mayor. Otra de las incorporaciones que, de momento, disfrutan Ribeira y Noia, es la de una cámara web. En concreto, la biblioteca municipal noiesa tiene banda ancha y sistema wifi , es decir, una red inalámbrica que posibilita, entre otras cosas, la conexión a Internet por medio de un ordenador portátil. Funciones Las funciones habituales que realizan los estudiantes en las distintas computadoras son: trabajos, navegar por Internet, bajar archivos y escuchar música. Está prohibido chatear y ver páginas de contenido bélico, xenófobo o porno-erótico. «Los chicos hoy saben más que los técnicos especializados. Recientemente, un joven de 17 años me demostró cómo podía acceder a cualquier página web restringida», afirma el bibliotecario noiés, Jesús Francisco Gutiérrez. Otro servicios que se han ido incorporando es el préstamo de discos compactos o vídeos. De momento, la biblioteca de Ribeira sólo se lo permite a los centros escolares. «En un futuro se prevé disponerlo a todos», dice Prada. Pese a la incorporación de las nuevas tecnologías, las salas de lectura de la comarca siguen prestando libros. Al igual que ocurre en las librerías, los más demandados son los que están de rabiosa actualidad, como El código da Vinci , El señor de los anillos o Harry Potter .