LA LLAVE
19 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ESTA CLARO que si las comisiones de fiestas de la comarca quieren que sus conciertos tengan éxito no tienen más remedio que contratar a solistas o a grupos musicales que estén en la cresta de la ola. La mayoría de los asistentes a este tipo de espectáculos se mueven por las tendencias del momento. Sólo un grupo de nostálgicos reconocen el saber hacer de personas que llevan varios lustros en esto de la música. De esta forma puede explicarse que la actuación de la banda El Canto del Loco registrase en Noia una entrada más que razonable, mientras que históricos del pop como Danza Invisible o del rock, como Loquillo, no llegasen a juntar en Boiro más que a un puñado de personas. En Ribeira pasó lo mismo, Fran Perea se lo montó muy bien y puede que si el año que viene regresa tenga un éxito aplastante, pero ahora es casi un desconocido y pocos se decidieron a gastarse el dinero.