Araño se fue de romería

A. Hevia CORRESPONSAL | RIANXO

BARBANZA

HEVIA

Crónica | Una fiesta con tirón La Virgen de los Milagros gana devotos, como lo prueba el hecho de que los actos realizados en su honor congregaron a numerosas personas en la parroquia rianxeira

02 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Una de las romerías más antiguas de Galicia, la de la Virgen de los Milagros de Araño, se celebró el domingo con una importante afluencia de público, la mayor que se recuerda en los últimos años. Durante todo el día, desde las ocho de la mañana a las ocho de la tarde, hora a la que se ofició la última misa, centenares de devotos visitaron el santuario, próximo a la iglesia de Santa Eulalia y su famoso hórreo, el de mayor capacidad de la tierra galaica. Hubo muchas personas de la parroquia y del municipio rianxeiro, pero también numerosos visitantes y turistas que, entre otras maravillas de Araño, pudieron contemplar su famoso reloj de sol en el atrio de la iglesia. Tampoco faltaron los habituales puestos de rosquillas y su número, cerca de una veintena, da una idea de lo concurrida que fue esta romería. Ya la víspera, los fuegos artificales anunciaron la celebración de la romería, que tiene lugar habitualmente el primer domingo de agosto. A las siete y media de la mañana, las bombas de palenque recordaron a los vecinos que su cita con los milagros había llegado. Poco antes de las ocho de la mañana, la imagen de Nuestra Señora de los Milagros salió en procesión desde la iglesia parroquial hasta la Carballeira, lugar en que se encuentra su capilla, donde hubo misas a cada hora hasta la una de la tarde, en la que se ofició la solemne. Como no todo es alimento del espíritu, entre misa y misa hubo reparto de mejillones en la cantina. En total, 200 kilos de este exquisito molusco que, sin embargo, apenas llegaron para todos los visitantes. Una vez terminada la misa de campaña en la carballeira, la imagen de la Virgen de los Milagros regresó en procesión hasta la iglesia, mientras el atronador ruido de las bombas de palenque hacía retumbar el aire. Como es tradición, el manto de Nuestra Señora iba recubierto de billetes, algunos mucho más grandes de lo habitual pues, no sin razón, este año el gordo de Navidad dejó un buen pellizco en la parroquia.  Junto con la degustación de mejillones, el grupo de música y baile tradicional de la asociación cultural San Pedro de Carcacía puso la nota musical de la jornada. La fiesta siguió a las nueve ymedia de la noche con un concierto de la banda juvenil de la escuela de música, promovido por el Concello de Rianxo. Después actuó el grupo de folk tradicional Xistra de Coruxo, al que siguió la orquesta Solera, que terminó de actuar a altas horas de la madrugada.