Las directivas de las agrupaciones de mariscadores de a pie y a flote de Cabo de Cruz acordaron ayer suspender las labores de balizado de dos zonas de trabajo, previstas para ayer, hasta el lunes. El motivo de la decisión se debe a que las embarcaciones se dedicaron a la recogida de almeja roja en un lugar donde sólo están ellas. La presidenta del colectivo de a pie, Esther Rivas, comentó que el lunes acudirán representantes de ambas asociaciones a colocar boyas provisionales en los bancos naturales de Mañóns y Redondas. Los trabajos serán supervisados por el biólogo de la Cofradía de Pescadores. Pero la situación de conflicto permanente no varió. Según la dirigente, ayer mismo «o patrón maior, sacándose leises da manga, intentou prohibir a venda do meu marisco na lonxa, cando o lote, que me levaba unha compañeira, estaba acompañado do vale do control da praia», subrayó. Crear problemas Esther Rivas insiste en que Carmelo Vidal, en vez de intentar solucionar los problemas, «o que busca, é crealos. Mentras as dúas directivas intentamos chegar a acordos, el segue a provocar conflitos», dijo. La portavoz de las mariscadoras también comentó que estaban acostumbradas a la apertura de expedientes, por lo que no les cogía de sorpresa el anuncio del responsable del pósito de Cabo de Cruz. Mientras, Carmelo Vidal anunció ayer que en los próximos días presentarán una denuncia en el juzgado contra las personas que boicotearon el pesaje del marisco en la lonja de la localidad el martes. El dirigente de la entidad crucense destacó que había unas pérdidas de más de 21.000 euros, de las cuales, «alguén se ten que facer cargo», dijo. La apertura de expedientes por parte de la Cofradía también sigue su curso, según Carmelo Vidal. En este sentido, explicó el proceso aún no se inició, pero que están implicadas unas treinta socias.