Tradición y seguridad

| MONCHO ARES |

BARBANZA

LA GENTE debe creer que la Virgen del Carmen ampara a la multitud que abarrota los barcos de las procesiones. Pues no. Aunque la Santa fuera milagreira, habría que pensar que a ella no le corresponde el papel de Dios. Yo he sido testigo de las presiones que sufren los patrones de los barcos cuando la marabunta se dispone a encontrar plaza en un pesquero. Hay gente que incluso se lanza desbocada a bordo de las naves. Y si son expulsados, lo que sale de la boca de los presuntos devotos puede considerarse de todo, menos palabras cristianas, apostólicas y romanas. Realmente, la gran mayoría no piensa que cuando invade una embarcación está poniendo en peligro su seguridad y la de las personas que van dentro. ¿Se han parado a pensar que el exceso de carga puede hacer que el barco vuelque? Luego las reclamaciones son para el menos culpable, el propietario del artefacto.