Verano al volante

| MONCHO ARES |

BARBANZA

SIN DUDA es verano. No, no crean que la obviedad está relacionada con el buen tiempo. Me refiero a los problemas inherentes de la estación, y concretamente al sufrimiento que supone transitar por las carreteras, estacionar en las calles... Cada día veo a personas desesperadas dentro de sus coches, porque el que va delante de la caravana es un veraneante sólo ocupado en ver el paisaje; circula a 40 por hora y casi se para porque un arroaz acaba de pegar un salto espectacular sobre el agua. Pitan todos al unísono, pero el guiri, como tiene las ventanillas bajas porque cuenta con aire acondicionado, y la música a toda pastilla, ni se entera. Llega al cruce de una playa y se planta en plena carretera. Despliega un plano. El conductor de delante se baja de muy malas pulgas. Se acerca a la ventanilla, ésta se abre, y el causante del colapso le dice: «Gracias por molestarse. ¿Por aquí se va a Cabío?». Paciencia...