DESDE FUERA | O |
28 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.A LA clase política de Boiro se le debería caer la cara de vergüenza, a cachitos, en justa correspondencia con sus representados, que hoy se abochornan, sólo de pensar que en el Ayuntamiento han perdido la bandera azul de Barraña, el buque insignia del turismo boirense. Boiro estaba acostumbrado a la crisis permanente, a la estulticia política, a la gestión anodina, a la incapacidad de muchos de sus concejales y la imparable degeneración municipal. Hace años escribí un artítulo titulado Ofnis en la playa de Barraña , que se leyó en un pleno, cuando el hoy alcalde,Xosé Deira, estaba en la oposición. Hoy el artículo sería con efecto bumerang. Y no valen excusas. Ninguna. Explicaciones siempre se encuentran para todo. El tripartito le pasará la patata caliente al PP. Al final habría que olvidarse de los símiles, porque la realidad sobrepasa con mucho la ficción. Ante este panorama se alude a «falta de competencia» y «seriedad». Pero el poder no crea, no ama, sólo se trata de sobrevivir mediante la justificación de lo injustificable. Hay que poner en funcionamiento la comisión de medio ambiente de una forma seria y efectiva. Habrá opiniones para todos los gustos, pero la mayoría dirá ¡qué vergüenza!.