Elecciones descafeinadas

| MONCHO ARES |

BARBANZA

QUE LAS elecciones europeas se celebren por primera vez en solitario está consiguiendo que la mayoría de la gente se tome la cita con las urnas como la designación del presidente de la comunidad de propietarios, por mucho que se empeñen los partidos en infligirle mayor interés. Pero en ese pasotismo tiene mucho que ver que en poco más de un año hemos vivido tres procesos electorales: unas intensísimas locales, que son las que más de cerca siente el pueblo; unas generales marcadas por los atentados de tres días antes; y ahora estas sosas continentales. Tengo la impresión de que los políticos tampoco ayudan mucho para que los ciudadanos vayan a votar, y menos aún cuando ponen en tela de juicio los resultados, cosa que, por otra parte, no es novedad, porque, ya se sabe, cada uno habla de la feria según le fue en ella. Voten, y guarden fuerzas que para el año tocan las gallegas.