Buena pinta

| MONCHO ARES |

BARBANZA

TAL COMO define el centro comercial abierto el presidente de la patronal de Boiro, el proyecto tiene buena pinta, porque además de los beneficios que siempre acarrea la unidad de fuerzas, conseguir que un colectivo tan diverso camine con los mismos objetivos tiene su grado de dificultad y lograrlo sólo acarreará beneficios para todos. También invita al optimismo imaginar el entramado de las calles del núcleo urbano exentas de tráfico, aunque esta afirmación seguro que molestará a quienes se opusieron al proyecto de humanización de la villa, que cada vez son menos, todo hay que decirlo. El otro pie de la silla será sin duda ese estudio sobre lo que tiene el comercio local y lo que le falta para contar con una oferta idónea. A nadie se le escapa que sigue produciéndose una importante fuga de dinero hacia Santiago cuando se trata de hacer ciertas compras, y eso es por algo.