La buena voluntad

| ANA GERPE |

BARBANZA

LA LLAVE

03 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

CONSEGUIR el traslado de la fábrica de Corrubedo es una cuestión de buena voluntad entre todas las partes implicadas. La primera, la empresa, dado que ocupa un terreno catalogado como suelo industrial y, en principio, sólo está obligada a cumplir la normativa medioambiental, no a irse. Los gerentes de la industria parecen tener disposición. Los siguientes personajes involucrados en este proceso son los políticos, que toman decisiones. No se pueden pedir imposibles, ni obcecarse en determinadas posturas porque, de esta forma, el deseo de traslado de todos no llegará a buen puerto. Los últimos afectados, de forma directa, son los vecinos. Han sufrido y siguen padeciendo molestias, está reconocido. Sin embargo, hay que abrir la mano, exigir el cumplimiento de los compromisos que se alcancen y utilizar las posibilidades que se les ofrecen para que todos salgan ganando.