Un millar de personas se acercaron al Campo de San Alberto para escuchar a la madrileña
24 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Con media hora de retraso por problemas de sonido, la cantante María Lucía Sánchez, o lo que es lo mismo Malú (Madrid, 1982), irrumpió el viernes en el escenario del patio del Instituto Campo de San Alberto para presentar su quinto disco, Por una vez , grabado en directo el pasado febrero en la sala Pachá de Madrid. El de Noia pasa por ser el primer concierto de la gira en la que la vocalista dará a conocer su último trabajo. El primero, Aprendiz , vio la luz en 1998 y catapultó a Malú al premio de mejor artista revelación que concede la SGAE. Para escuchar su imponente chorro de voz, traspasaron las puertas del Campo de San Alberto mil espectadores, según la organización; si bien, sobre el terreno, daba la impresión de que había algunos menos. Las entradas se vendieron a seis euros, tanto en anticipada como en taquilla. Malú, que se pasó prácticamente todo el concierto descalza, interpretó dieciséis temas, la mayoría de su nuevo elepé, aunque también intercaló piezas de discos anteriores, como Sin ti todo anda mal , Duele y Esta vez . Hizo un único bis. En su repertorio, dominaron las baladas y las letras sobre chicas desconsoladas tras el plante de su amado. Para paliar el exceso de mansedumbre, la artista regaló al público unas cuantas coreografías, en las que estuvo arropada por dos ágiles bailarines. Sin embargo, el estilo de su música y la falta de motivación (apenas se dirigió al respetable) mantuvieron los pies a ras de suelo durante toda la actuación de la joven madrileña. Sólo en la recta final se animó un poco el ambiente cuando Malú puso sus cuerdas vocales a disposición de las canciones más radiadas. Con No me extraña nada , Aprendiz y Toda se escucharon los primeros coros a pie de escenario. «Me has enseñado tú, tú has sido mi maestro... Si alguna vez fui mala, lo aprendí de ti... Maldigo mi inocencia, te maldigo a ti». Fue con esta declaración de intenciones con la que muchos aprovecharon para demostrar que traían la lección bien aprendida de casa. «Espero de corazón que hayáis disfrutado y volver a veros pronto». Así se despidió Malú, hora y media después de haber iniciado el concierto. Un soplo: dicen que su caché fue de 12.000 euros y que para agosto suenan grupos como La Unión y El canto del loco.