Veinte monedas

ALICIA FERNÁNDEZ

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

25 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

CON LOS cambios introducidos en el mercadillo de Boiro, se asentaron una veintena de nuevos vendedores ambulantes, supongo que para mayor beneficio de los afectados y del Concello, vía impuestos. Ante la nueva catástrofe circulatoria provocada por el corte de un tramo de la avenida Constitución, y la reordenación que ha conllevado, empresarios y comerciantes han levantado el hacha de guerra. Nadie habla de esos ciudadanos que no tienen puestos ambulantes, no recaudan impuestos, apenas compran y no tienen comercios. Porque son los perjudicados de verdad y están hasta el moño de dar rodeos para llegar al colegio de sus hijos, ir a trabajar por seiscientos euros al mes o realizar una nueva gestión. Y recordarle a la policía local que, al margen de los nuevos operativos y la socorrida multa de aparcamiento, existe otro mundo: los coches que circulan a exceso de velocidad, el nulo respeto a los pasos de peatones, la costumbre de circular en dirección prohibida, los vendedores ambulantes que nos despiertan salvajemente, el escaso cumplimiento de las normativas sobre animales, evitar el espectáculo de algún miembro de la plantilla... Los políticos debieran pensar que veinte monedas no compensan las molestias, pero esto último sí mejora la calidad de vida de sus administrados.