DESDE FUERA | O |
15 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.EL PRÓXIMO viernes, día 19 de marzo, celebramos el día de San José, el día del padre. Festivo o no, se conmemora la onomástica de tantos Josés, Josefas, Pepes y Pepas, y la de los progenitores, fiesta ésta que inventara Galerías Preciados, cadena extinguida por la opa de El Corte Inglés. San José fue esposo de la Virgen María y el que hizo en la tierra las veces de padre putativo de Jesús, San José, esposo y padre. Jesús es el hijo de Dios, encargado por obra del Espíritu Santo en el seno de María Virgen. Y es también el anunciado y esperado Macías de Israel, descendiente de David. Hijo de Dios e hijo de David. Nacido según lo humano, de la estirpe de David, constituido, según el Espíritu Santo, hijo de Dios. Y en el ambiente familiar de Nazaret, obediente a José y a su esposa, Jesús va creciendo en edad, sabiduría y gracia ante Dios y ante los hombres. Así, como esposo de María haciendo las veces de padre de Jesús, San José fue la cabeza visible de aquella familia de Nazaret en la que el hijo de Dios quiso nacer y en la que quiso vivir hasta comenzar su vida pública. El viernes es el día de San José, el día del padre, una fiesta que cada vez va a menos y, como Dios no lo quiera, llegará a desaparecer.