Obra bien hecha

| MONCHO ARES |

BARBANZA

NO PUEDO creer que haya alguien en esta comarca que pensara que el desdoblamiento de la vía rápida en autovía sería una obra aérea, es decir, sin expropiaciones, sin desmontes y sin molestias. Puestos a soñar, pueden incluso imaginar que está hecha, que cada día disfrutamos del placer de transitar sobre un asfalto etéreo, que no existen curvas... o sea, una autopista al cielo, en lugar de la carretera al infierno que sufrimos. Como vivimos en la cruda realidad mundana sabemos que si queremos una carretera decente tiene que ser a base de sacrificios. Cabría recordar a los críticos que muchas de las incomprensibles curvas con las que nos encontramos, en las que incluso se han perdido vidas humanas, son consecuencia de esquivar propiedades, por amiguismo, por ahorro o por sabe Dios qué. Creo que hay que exigir una obra bien hecha, y justa compensación para los expropiados.