Invasión de rabia y solidaridad

M. X. Blanco / A. Urgorri RIBEIRA

BARBANZA

BALVÍS

Reportaje | La comarca se movilizó contra el terrorismo Empresas, comercios e instituciones públicas se sumaron a los numeroso paros convocados

12 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Dos sentimientos enfrentados dominaban ayer a los barbanzanos, la rabia hacia los autores de los atentados ocurridos en Madrid y la solidaridad con las familias de los fallecidos. Casi ningún colectivo se quedó al margen de los numerosos actos de protesta y paros convocados, e incluso algunas concentraciones surgieron de forma espontánea. Empresas, instituciones públicas, centros educativos, comercios y negocios hosteleros paralizaron su actividad en algún momento de la jornada para manifestar así su repulsa hacia el terrorismo. La indignación que desde primera hora de la mañana del jueves se respira en toda España era patente en las calles de las diversas localidades barbanzanas. Establecimientos comerciales con crespones negros en señal de duelo, banderas a media asta y carteles anunciando el cierre coincidiendo con las concentraciones convocadas para las siete de la tarde, formaron parte de la estampa que ayer podía contemplarse en la zona. Cuando las agujas del reloj marcaron el mediodía, buena parte de las empresas barbanzanas paralizaron su actividad. Aunque los representantes sindicales de la comarca carecen de datos concretos, sí señalaron que el paro fue secundado por numerosas firmas privadas y por la mayoría de los centros públicos. En buena parte de los concellos de la zona, los trabajadores protagonizaron pequeñas concentraciones a las puertas de sus respectivas casas consistoriales, a las que se sumaron vecinos. En el caso de Ribeira, varios ciudadanos colocaron velas en recuerdo de las víctimas de los atentados. El representante de Comisiones Obreras en Barbanza, Xosé Lamela, habló en nombre de los trabajadores para hacer un llamamiento a la unidad. El sindicalista se mostró convencido de que los terroristas no lograrán doblegar a los millones de ciudadanos que apuestan por la paz en España. También al mediodía, los empleados del Hospital Comarcal da Barbanza dejaron por unos minutos sus puestos para concentrarse a las puertas del complejo sanitario y mostrar así su repulsa hacia la masacre ocurrida el jueves en Madrid. Pero fue a las siete de la tarde cuando se pudo apreciar el verdadero sentir de la comarca. Miles de ciudadanos anónimos abandonaron sus quehaceres para acudir a las concentraciones convocadas en buena parte de los concellos barbanzanos. Los actos de protesta fueron secundados por la mayoría de los comercios. Tanto en Ribeira, como en Boiro y Noia, las patronales anunciaron con antelación el cierre de los establecimientos. En el caso boirense, la asociación remitió un fax a todos los integrantes animándolos a mostrar su repulsa echando el candado a los negocios y acudiendo a la concentración. También numerosas empresas de la comarca dieron luz verde a sus empleados para concluir antes de tiempo la jornada laboral y sumarse a los actos de protesta. Una vez más, al igual que ocurrió a lo largo y ancho del territorio español, Barbanza dio una muestra del sentimiento solidario que invade a los ciudadanos cuando, en situaciones como ésta, el terrorismo genera una auténtica masacre. OBRA DE ARTE INCLUIDA. La manifestación que se celebró en la villa pobrense concluyó en la plaza Maior, donde se dibujó una gran paloma blanca. El detalle se completó con la colocacion de varias velas. SESIÓN PLENARIA Y MANIFESTACIÓN. La corporación provincial aprobó en pleno una declaración contra el terrorismo, mientras que en Mazaricos, comunidad educativa y personal del Ayuntamiento se unieron en un acto de protesta. MARCHA POR LA ALAMEDA. Numerosos noieses se sumaron a la movilización convocada para la tarde de ayer. Los asistentes realizaron una marcha por la alameda de la localidad para concluir ante las puertas de la casa consistorial. CON EL CONCELLO DE FONDO. Al igual que en otras localidades, la plaza del Concello fue el punto de encuentro de los muradanos en la tarde de ayer. Centenares de vecinos se dieron cita en este lugar para mostrar su repulsa.