Los molestos tienen partido

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. Blanco RIBEIRA

BARBANZA

Crónica | Origen de Ciudadanos Agobiados y Cabreados Concurren por primera vez a unos comicios con un rianxeiro como candidato al Senado, y su reto es erradicar la corrupción

10 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?retenden captar los votos de aquellas personas que, como ellos, están desencantadas con los políticos actuales y su forma de actuar. Se hacen llamar Ciudadanos Agobiados y Cabreados (CAyC) y su reto es erradicar la corrupción que, a su entender, domina España desde la década de los ochenta. Aunque esta formación es nueva en el panorama político, la organización que lo promueve inició su andadura hace casi quince años. Se trata de la Asociación de Apoyo al Jurado Público (Ajura), integrada por un colectivo de ciudadanos que, en algún momento, tuvieron que enfrentarse a problemas con la Administración. Dicen sus integrantes que fue al comprobar que los partidos existentes «eran unos ladrones» cuando decidieron presentarse a los comicios. Como candidato al Senado figura un rianxeiro, Alberto Castro, que ya tiene experiencia en el mundo político. Y es que, en las elecciones locales de 1999 concurrió como cabeza de lista de un partido que él mismo fundó, Unidade Veciñal, y que no logró representación en la corporación de Rianxo. Ahora, Alberto Castro ha decidido probar suerte a nivel nacional. El objetivo principal de este empresario es demostrar que los políticos «son unos rufianes y desenmascarar la corrupción que se esconde tras sus gestiones». Entre sus planes figura presentar iniciativas de todo tipo, desde las que puedan resolver los problemas que sufre la comarca barbanzana hasta las que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos en general. A nivel comarcal, Alberto Castro considera imprescindible poner en marcha las medidas necesarias para erradicar el consumo de drogas. La consecución de este objetivo pasaría por «conseguir que todos los jóvenes tengan expectativas de futuro y un puesto de trabajo». Como no podía ser de otra forma, este rianxeiro también tiene previsto luchar por lograr proyectos para su municipio que llevan más de dos décadas pendientes, como son el sellado del vertedero de Te o la construcción del polígono industrial: «Si llego al Senado, el basurero desaparece en quince días». Sus propuestas no se ciñen sólo al ámbito comarcal. De hecho, Castro considera una aberración la nueva Lei do Solo de Galicia, debido a las restricciones que supone para la construcción en la zona rural, y a la normativa de Costas que impide edificar a menos de 200 metros del litoral. Este rianxeiro incluso está dispuesto a formular una interpelación para evitar que diputados y senadores cobren su jubilación en función del salario que tenían cuando ocupaban un escaño, independientemente del tiempo que permanecieran en el cargo. Para convencer a la ciudadanía de que su opción es la mejor, lanza un mensaje: «Los que no sepan quién fue el senador que los representó durante los últimos cuatro años es mejor que no vayan a votar, porque sería como darle un cheque en blanco al candidato».