Perdidos en el mar

| MONCHO ARES |

BARBANZA

LA LLAVE

01 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

EL NAUFRAGIO del ferri Rolón del Sur , a bordo del que trabajaban al menos una decena de barbanzanos, así como el trato dispensado a los tripulantes, rebela el nivel de desamparo en el que se encuentran los profesionales del mar. Unos, como es el caso, porque a la empresa armadora le interesa más el barco que el regreso de los hombres a sus hogares. Otros, porque la Administración les priva de algo que hoy se exige en tierra, y es la proximidad de un buque hospital (o un servicio médico con garantías) en el punto más próximo al caladero donde se registra una concentración de flota, pongamos por caso el océano Índico. Allí trabajan más de mil españoles a bordo de atuneros en condiciones tales que el mínimo incidente puede ser mortal por falta de atención adecuada. Carece de sentido que un barco hospital permanezca en puerto durante meses esperando una llamada, y lo malo es que ocurre.