LA LLAVE
04 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.A VECES tengo la sensación de que esta comarca está en otro mundo. Realmente, por comunicaciones y demás, históricamente parecía encontrarse más cerca de la línea del horizonte, pero de aquel horizonte en el que los antiguos situaban los límites de la tierra, que de la civilización, entendida como tal aquella en la que los jóvenes tienen opción de estudiar, donde los ciudadanos pueden acceder a algo más atractivo que el sofá del salón en el que se aprecian las huellas de la forzada rutina que es el morir de aburrimiento ante una televisión gravemente herida por el vacío. Estoy convencido de que ya no hay quién pare el dinamismo de los municipios de la zona, y pensarán ustedes que estoy pecando de un cierto chovinismo. Si no me creen, les invito a realizar un análisis sobre los sectores que se consideran termómetros de la economía: la construcción, la venta de coches...