Un coloquio en O Son puso el broche de oro a las actividades de homenaje al tetrapléjico El debate social sigue abierto seis años después de la muerte del sonense
12 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Ayer se cumplieron seis años del fallecimiento de Ramón Sampedro. Pero fue el domingo el día elegido por familiares y amigos para recordar en O Son el valioso legado aportado a la humanidad por el tetrapléjico sonense. El homenaje sirvió, una vez más, para reavivar el debate social en torno a una reivindicación, la de la necesidad de legislar en España el derecho a una muerte digna. A la ofrenda floral que tuvo como escenario matutino la playa de As Furnas, le sucedió por la tarde un coloquio moderado por el edil de Cultura, Xoán Pastor Rodríguez. En este foro, la presidenta en Galicia de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), Carmen Vázquez, elogió las tres cualidades de Ramón Sampedro que más le cautivaron: «Era una persona tremendamente tolerante, respetuosa y humana». Asimismo, dio lectura a un escrito que el sonense publicó en 1996 en un periódico de ámbito nacional, en el que, dirigiéndose a la judicatura, criticaba la intolerancia y la hipocresía social que rodean a la cuestión de la eutanasia. De esta carta, Vázquez destacó la vigencia de su contenido hoy en día. La máxima responsable de DMD en Barcelona, Aurora Bau, resaltó la profundidad y la pureza del pensamiento de Sampedro y su capacidad de conectar con el mundo desde su aislamiento en Xuño, despertando el interés de científicos, pensadores y catedráticos de todo el planeta. La directiva catalana apeló a la presión social como herramienta indispensable para lograr que en España se cree jurisprudencia sobre la eutanasia y se regule el derecho que tiene el ser humano a morir sin sufrimiento.