Un adiós con turrón y villancicos

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri RIBEIRA

BARBANZA

HEVIA

Los escolares de la zona festejaron la llegada de las vacaciones navideñas Papá Noel y los Reyes visitaron algunos centros barbanzanos

19 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Villancicos como música de fondo. Turrón y otras delicias para la merienda. Y niños correteando nerviosos por los pasillos. Este es el aspecto que presentaban ayer los centros educativos de la comarca en su última jornada lectiva antes de Navidad. Para festejar y dar la bienvenida a las vacaciones, los pequeños llevaron a cabo una serie de divertidas y lúdicas actividades. Los festivales, los bailes de disfraces y las visitas reales fueron las principales experiencias vividas. El mismísimo Papa Noel hizo un hueco en su apretada agenda para desplazarse hasta la localidad pobrense, donde visitó a los alumnos del colegio Fernández Varela. Éstos confesaron todos sus deseos a Santa Claus, el cual tomó buena nota. Los magos de Oriente recalaron también en la zona. Los niños afortunados fueron los rianxeiros del Centro Rural Agrupado y los del Ana María Diéguez de Asados. Los pequeños aprovecharon para entregar a los Reyes sus cartas en las que pidieron además de juguetes el fin de la guerra, del terrorismo y de la violencia. Los villancicos y los disfraces fueron los principales ingredientes de los festivales celebrados en el Santa Baia, en Boiro; en el Cernadas de Castro, en Lousame; y en el Brea Segade, en Rianxo. Diversas actuaciones musicales y teatrales se sucedieron durante toda la mañana en dichos centros. Vestidos de Reyes Magos, de campesinos o de pajes, los chiquillos boirenses del Santa Baia afrontaron su segunda jornada festiva pues el pasado jueves la casa de cultura de la localidad sirvió de escenario a otro festejo al que asistieron todos los padres. El festival del Cernadas de Castro se caracterizó por contar con un programa bilingüe, ya que los pequeños bailaron e interpretaron tanto en francés como en inglés. Los escolares de Palmeira también aprovecharon su último día de clase para celebrar un baile de disfraces. Los chiquillos se vistieron de pintores y de personajes de cuentos y se pasaron toda la mañana creando grandes obras de arte en la biblioteca del centro educativo. Además, los niños disfrutaron con la proyección de un filme titulado Kidikú y la bruja.