Contra los días de...

| MONCHO ARES |

BARBANZA

SIEMPRE OCURRE que cuando se celebra un Día de... todos los mensajes van en la misma dirección, que no es otra que la persigue la fecha, como si a la mañana siguiente, al levantarnos de cama, pudiéramos erguirnos satisfechos con la labor cumplida y calzarnos pensando en las declaraciones de buenas intenciones correspondientes a la reivindicación que toca en la nueva jornada. Rechazo de plano sumarme a ese instrumento que a mí me suena como un invento motivado por el cargo de conciencia de quién decide a qué se dedican las 24 horas de hoy. Por muchas lecturas de manifiestos, pegadas de carteles, manifestaciones y todo tipo de actos propagandísticos que pongamos en práctica a favor de la causa, el problema seguirá en solfa hasta que no nos planteemos que la convivencia pacífica depende en gran medida de la educación, de la transmisión de valores sanos.