DESDE FUERA | O |
18 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LAS ÚLTIMAS semanas han sido pródigas en buenas noticias para la villa de Noia. Se habla en las páginas de la prensa de que la campaña del berberecho no pudo haber tenido mejor comienzo y las expectativas siguen siendo excelentes. Ya era hora, después de tres años en blanco. También se ha publicado la noticia de que, por fin, se instalará la depuradora de aguas residuales; aunque esto no ocurrirá hasta el próximo año. Paralelamente, se ha asegurado que el saneamiento de la ría será una realidad en breve. Maravillosas nuevas que, por desgracia y por el momento, no dejan de ser eso, meras noticias. Recuerdo haber asistido hace unos seis o siete años a una reunión idéntica a la celebrada esta semana en el muelle del marqués. Gente de la Xunta, unos cuantos, y la alcaldesa de aquel entonces trataban el mismo tema: la limpieza de nuestra ría. Al día siguiente se publicó en los diarios una foto prácticamente igual a la publicada esta semana. Han pasado siete años y todo sigue igual. Esperemos que en esta última oportunidad las cosas no se limiten a una simple instantánea, buenas palabras y un montón de promesas. De eso creo que estamos todos más bien hastiados.