LA LLAVE
25 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA GRAN gala de los Dolmen de Ouro puede ser una magnífica ocasión para marcar un camino de inicio hacia la recuperación de la comarca de Muros. En primer lugar, hay un factor a favor de ese objetivo, y es llegar a Esteiro por la carretera comarcal 550, porque no hay otra. Las autoridades tendrán la ocasión de experimentar en directo por qué la zona está condenada a una eterna recesión: las pésimas comunicaciones. Bien es cierto que Barbanza necesita una autovía; es disculpable incluso que prolonguen la vía rápida de O Salnés y que ya avisen de que desdoblarán ésta antes que la barbanzana, pero no tiene perdón el abandono, casi secular, al que están sometidos los municipios muradanos. Desde un polideportivo que recuerda a un gran político que peleó por el progreso de la zona, los quinientos asistentes debemos exigir justicia con Outes, Muros, Carnota y demás villas.