Reserva activa en el paraíso

Ramón Ares Noal
X. Noal RIBEIRA

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

Crónica | Homenaje al subteniente Antonio Nieves Perdiz El suboficial de la Guardia Civil, destacado en el cuartel de Boiro, puso fin a su labor profesional y ha elegido Ribeira para establecerse definitivamente en la comarca

02 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Antonio Nieves Perdiz confesó un día a un amigo que cuando llegó a Muros, hace una década, aproximadamente, bajando la carretera de la montaña creyó ver el paraíso que relatan algunos pasajes bíblicos. Después de poco más de un año en el cuartel muradano, aquel sargento de la Guardia Civil era trasladado a Boiro, con el mismo pesar que aquellos que fueron expulsados del paraíso. Ascendió a subteniente y reafirmó, desde el cuartel de Espiñeira, que el paraíso era más ancho. Ahora ya está en la reserva activa y cuenta los días para ocupar su nueva casa, que gana cuerpo poco a poco en Artes, a escasa distancia del Parque Natural de Corrubedo, la joya del paraíso. Diez años bastaron a Antonio Nieves Perdiz para quedar prendado de este territorio, y menos tiempo a los barbanzanos descubrir las virtudes del guardia. Su exquisita educación abandera la profesionalidad, buena disposición y generosidad del ya barbanzano de adopción. Así lo cree lo más granado de la sociedad que acudió al homenaje que le brindaron en el restaurante Chicolino de Boiro, al que asistieron alcaldes, empresarios, dirigentes sociales, compañeros y amigos. Regalos y alabanzas El regidor de A Pobra, Isaac Maceiras, impuso a Nieves la insignia de plata del municipio, para agradecer los desvelos, la preocupación y la siempre disposición para desplazarse a donde fuera necesario para resolver cualquier problema. También el mandatario de Boiro, Xosé Deira, tuvo palabras de elogio a la profesionalidad del subteniente y a su capacidad de adaptación a la villa. Como recuerdo, le entregó un regalo, al igual que sus amigos y el empresario Jesús Alonso Fernández, que propuso un brindis por Antonio Nieves Perdiz. Cerró las intervenciones el homenajeado, al que la emoción le impidió prodigarse en palabras. Recordó que había llegado al fin de 34 años de actividad, que pasaron más rápido de lo que creía. Y se declaró orgulloso al ver en torno a la mesa de homenaje a los «cuatro puntos cardinales de la política», porque allí estaban representantes de todas las formaciones.