Los vecinos afectados por el deslinde propuesto por Costas presentarán dos tipo de alegaciones. Aquellos cuyas casas son colindantes con la nueva línea de servidumbre de protección tramitarán una específica, ya que los técnicos municipales entienden que la demarcación estaba obligada a notificarles de forma expresa el cambio. Por su parte, los residentes cuyas casas están dentro de los 100 metros, pero bastante alejadas del litoral, presentarán un documento diferente. Los escritos iban a redactarse ayer por la noche. La edila Juana Hermitas Crujeiras Vidal era la encargarda de llevar los papeles a Castiñeiras. Por su parte, el BNG ha presentado una pregunta en el Congreso de los diputados sobre el deslinde. El parlamentario Francisco Rodríguez quiere saber si Costas no informó favorablemente en el 2000 el plan general de Ribeira y si no es cierto que aceptó una línea de 20 metros.