Vertidos incesantes

| ANA GERPE |

BARBANZA

LA LLAVE

21 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NO HAY jornada en la que no se produzca alguna queja por malos olores o por vertidos, un problema que parece afectar de forma más persistente a los ciudadanos de Boiro, Ribeira y A Pobra. No se trata de un hecho puntual, ni de un problema aislado, ni nuevo. Este tipo de anomalías se registran y padecen desde hace años. Existen en la actualidad medios técnicos más que suficientes para erradicar este tipo de problemas medioambientales, sólo hay que tener voluntad de hacerlo y gestionar o destinar los recursos económicos necesarios para solventarlos. Ha llegado el momento de que los ayuntamientos afectados se tomen la cuestión en serio. No es de recibo que los residentes tengan que cerrar las ventanas de sus casas para impedir que el mal olor penetre ni que tengan que soportar que sus ríos o playas se vean contaminadas un día y otro por vertidos contaminantes.